Salud

El azúcar en sangre también afecta al cerebro: lo que revela la ciencia

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AaronAmat / Gettyimages

NUEVA YORK,EE.UU./ DIARIO DE SALUD.- La relación entre diabetes y demencia es cada vez más estudiada. Diversas investigaciones indican que las personas con diabetes tipo 2 tienen mayor riesgo de desarrollar deterioro cognitivo y demencia, en parte por alteraciones en la glucosa, resistencia a la insulina, inflamación y daño en los vasos sanguíneos del cerebro. 

Los CDC advierten que tanto niveles altos como bajos de azúcar en sangre pueden afectar la memoria, el aprendizaje y el equilibrio general del cerebro.

El cerebro consume una gran cantidad de energía y depende de la glucosa para funcionar. Cuando hay resistencia a la insulina, como ocurre en la diabetes tipo 2, las células pueden tener más dificultad para usar esa energía. En el Alzheimer también se han observado problemas en el metabolismo de la glucosa cerebral, una razón por la que algunos investigadores han usado de forma no oficial el término “diabetes tipo 3”, aunque no es un diagnóstico médico formal.

Otro punto de conexión es el sistema vascular. La diabetes puede dañar vasos sanguíneos en ojos, riñones, corazón y cerebro. Cuando el flujo sanguíneo cerebral disminuye o se altera la barrera protectora del cerebro, aumentan la inflamación y el riesgo de deterioro cognitivo. Alzheimer’s Society recuerda que la diabetes es un factor de riesgo, pero no una sentencia: muchas personas con diabetes nunca desarrollan demencia.

La investigación también mira hacia los medicamentos. La metformina, uno de los fármacos más usados contra la diabetes, se estudia por su posible efecto antiinflamatorio y protector del cerebro. 

Los agonistas GLP-1, como semaglutida, y los inhibidores SGLT2 también han sido asociados en estudios observacionales con menor riesgo de demencia en personas con diabetes tipo 2, aunque todavía se requieren ensayos clínicos para confirmar causalidad y determinar si podrían beneficiar a personas sin diabetes.

El mensaje práctico es claro: controlar la diabetes no solo protege el corazón, los riñones y la visión, también puede ayudar a preservar la salud cerebral. 

Mantener la glucosa dentro del rango indicado por el médico, controlar la presión arterial y el colesterol, hacer actividad física, cuidar la alimentación y evitar episodios frecuentes de hipoglucemia son medidas clave para reducir riesgos durante el envejecimiento.

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