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El príncipe Harry y Elton John deberán pagar 11 millones de euros al ‘Daily Mail’ tras fallida demanda
El Tribunal Superior de Londres ordenó este viernes 21 de agosto al príncipe Harry y a otros seis demandantes, entre ellos el cantante británico Elton John, realizar un pago provisional de 9.544.355 libras esterlinas, alrededor de 11 millones de euros, para cubrir parte de los costos legales de Associated Newspapers, editora del ‘Daily Mail’ y ‘The Mail on Sunday’.
El plazo para pagar es de solo una semana: vence el próximo 28 de agosto y la cantidad constituye solo un anticipo: la factura definitiva todavía no ha sido determinada. El juez Matthew Nicklin rechazó establecer un límite máximo a los costes que podría recuperar la editorial, por lo que la suma final podría ser considerablemente superior.
Associated Newspapers había declarado que sus gastos legales relacionados con el proceso ascendían a unos 34,5 millones de libras hasta julio. Sin embargo, el magistrado expresó importantes reservas sobre esa cifra, que calificó de “excesiva”, “sorprendente” y en gran medida injustificada.
Los costos deberán someterse ahora a una evaluación judicial para determinar qué gastos pueden considerarse razonables y recuperables.
¿En qué consistió la fallida demanda?
El litigio se inició hace cuatro años y enfrentó a siete personalidades británicas con uno de los principales grupos de prensa del país.
Además de Harry y Elton John, los demandantes fueron el esposo del cantante, David Furnish; las actrices Liz Hurley y Sadie Frost; el exdiputado liberal demócrata Simon Hughes; y Doreen Lawrence, activista por la justicia social y miembro de la Cámara de los Lores.
El grupo acusó a Associated Newspapers de haber recurrido durante años a prácticas ilegales para obtener información privada sobre ellos. Entre las acusaciones figuraban la interceptación de comunicaciones, la escucha de llamadas telefónicas, el acceso a mensajes de voz y el uso de investigadores privados para conseguir información como números telefónicos, historiales médicos o facturas.
Las presuntas prácticas se remontaban, según las distintas alegaciones del caso, a publicaciones realizadas durante las décadas de 1990 y 2000.
Associated Newspapers negó las acusaciones y sostuvo durante el juicio que no se había demostrado que la información utilizada por sus publicaciones hubiera sido obtenida ilegalmente.
¿Por qué el juez desestimó las acusaciones?
Tras un juicio de unas 11 semanas celebrado en Londres, el juez Nicklin rechazó en julio las reclamaciones de los demandantes.
El magistrado concluyó que Harry y los demás demandantes no habían logrado demostrar que la información objeto de sus demandas hubiera sido obtenida de manera ilícita. La sentencia señaló que las sospechas o inferencias no bastaban para probar las acusaciones formuladas contra la editorial.
El caso había incluido 97 alegaciones de presuntas actividades ilícitas. Durante el proceso declararon tanto algunos de los demandantes como empleados y exempleados de Associated Newspapers, que negaron haber participado en las conductas denunciadas.
Harry viajó desde Estados Unidos para prestar declaración personalmente. Durante su testimonio, habló de su larga confrontación con la prensa sensacionalista británica y de la repercusión que, a su juicio, ha tenido sobre su familia.
La resolución sobre las costas supuso un nuevo revés para los demandantes. Nicklin consideró que la manera en que se formularon, mantuvieron y difundieron públicamente las acusaciones había llevado el proceso más allá de lo que consideró una conducta habitual y razonable en un procedimiento civil.
El juez cuestionó especialmente el carácter “especulativo” y sustancialmente inferencial de algunas de las reclamaciones, así como la persistencia de acusaciones graves cuando, a su juicio, las pruebas ya no permitían sostenerlas razonablemente.
Nicklin describió esa conducta como “sumamente irrazonable” y aceptó que las costas de Associated Newspapers pudieran calcularse sobre una base de indemnización, un mecanismo que puede permitir recuperar una proporción mayor de los gastos que el sistema ordinario.
Pero el magistrado hizo una importante distinción: no determinó que ninguno de los siete demandantes hubiera actuado de manera deshonesta.
La millonaria factura de Associated Newspapers
La editorial sostiene que gastó alrededor de 34,5 millones de libras en su defensa. La cifra supera ampliamente la cobertura del seguro contratada por los demandantes para hacer frente a las costas en caso de perder.
Según la información aportada al tribunal, esa póliza ofrece una cobertura de unos 16,2 millones de libras, lo que abre la posibilidad de que los demandantes tengan que afrontar de su propio bolsillo una parte importante de los costes que finalmente sean reconocidos.
El abogado de los demandantes había solicitado que se estableciera un límite de entre 18 y 20 millones de libras. Nicklin rechazó esa petición porque, según explicó, fijar ahora una cifra máxima podría resultar arbitrario y privaría a Associated Newspapers de la posibilidad de demostrar qué gastos fueron razonables.
Al mismo tiempo, el juez dejó claro que no daba por válida automáticamente la factura presentada por la editorial. La reclamación superior a 34 millones de libras, escribió, planteaba serias dudas sobre si todos esos gastos se habían realizado de forma razonable y si su cuantía era justa.
Associated Newspapers reivindica una victoria
La editorial presentó la decisión como una reivindicación de su posición durante el proceso.
Associated Newspapers calificó el fallo de “otra victoria aplastante para el Mail y su periodismo” y sostuvo que las acusaciones contra sus periodistas y directivos nunca debieron haberse formulado.
El grupo defendió que el colapso de las pruebas había dejado sin fundamento las acusaciones de actividad delictiva y cuestionó la decisión de los demandantes de mantenerlas hasta el final del juicio.
La parte demandante, por su lado, expresó su desacuerdo con la resolución sobre las costas. Simon Hughes se declaró “decepcionado y sorprendido” por la negativa del juez a establecer un límite máximo.
Una nueva batalla de Harry contra la prensa británica
El proceso constituye uno de los episodios más recientes de la prolongada disputa entre Harry y los medios sensacionalistas británicos.
El duque de Sussex ha responsabilizado en repetidas ocasiones a la prensa de haber invadido la intimidad de su familia y ha vinculado la presión mediática con algunos de los episodios más traumáticos de su vida. En este proceso, durante su declaración, también habló de la cobertura recibida por su esposa, Meghan.
Harry ha obtenido anteriormente una victoria judicial contra el editor del Daily Mirror y ha alcanzado acuerdos en otros litigios contra medios británicos. La derrota frente a Associated Newspapers representa, por tanto, un importante revés en su estrategia judicial contra la prensa.
En julio, después de que el tribunal desestimara la demanda, Harry calificó la decisión como un “encubrimiento total y evidente”. Associated Newspapers rechazó esa interpretación.
La próxima batalla: una posible apelación
La resolución todavía no cierra completamente el caso. Las partes disponen hasta el 2 de octubre para solicitar autorización para recurrir tanto la sentencia que desestimó las demandas como la resolución sobre las costas.
Por ahora, el primer pago está fijado: 9,54 millones de libras antes del 28 de agosto. La cifra final dependerá de la evaluación detallada de los costes de Associated Newspapers y de posibles acuerdos entre las partes.
El caso llega además en un momento especialmente significativo para Harry. La decisión se conoce pocos días después de que se hicieran públicos los planes del príncipe y Meghan para regresar al Reino Unido con sus hijos.
Así, mientras el duque prepara una nueva etapa de mayor presencia en su país de origen, su enfrentamiento jurídico con la prensa británica afronta una factura multimillonaria y una posible nueva batalla ante los tribunales.
Con Reuters y AP