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La guerra de las pastillas adelgazantes: Lilly apunta a telesalud mientras negocia con los sistemas públicos de salud

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El logotipo de Eli Lilly aparece en una de las oficinas de la compañía en San Diego, California, EE. UU., el 21 de noviembre de 2025. REUTERS/Mike Blake/Foto de archivo

WASHINGTON, EE.UU./ DIARIO DE SALUD.- Eli Lilly lleva meses preparando el siguiente capítulo de la revolución de los medicamentos contra la obesidad. Patrik Jonsson, vicepresidente ejecutivo de los negocios internacionales de Lilly, declaró a Reuters que la compañía espera que Europa y Gran Bretaña estén entre los próximos mercados en recibir el medicamento tras las recientes aprobaciones en Estados Unidos y los Emiratos Árabes Unidos. 

El fármaco en cuestión es orforglipron, conocido comercialmente como Foundayo. Fue aprobado por la FDA el 1 de abril de 2026 y es el único agonista del GLP-1 en forma de píldora que puede tomarse en cualquier momento del día sin restricciones de comida ni agua. A diferencia de las terapias inyectables y de la pastilla de Wegovy de Novo Nordisk, que requiere tomarse en ayunas, Foundayo elimina esas barreras de conveniencia que suelen disuadir a los pacientes. 

El modelo que Lilly ya probó en Estados Unidos

Millones de estadounidenses pueden ya acceder a Foundayo a través de LillyDirect, el canal de farmacia directa al consumidor de la compañía, o a través de proveedores de telesalud y farmacias minoristas con entrega a domicilio gratuita. 

Ese mismo modelo es el que Lilly quiere replicar en Europa. Jonsson explicó que la compañía se asociará con empresas de telemedicina para el lanzamiento porque, fuera de Estados Unidos, la mayoría de los tratamientos para la obesidad son pagados directamente por los pacientes en lugar de por los sistemas públicos de salud. La estrategia se basa en desarrollar un negocio de obesidad centrado en el consumidor a través de plataformas de comercio electrónico y canales directos al paciente, aplicando las lecciones aprendidas del mercado estadounidense.

La farmacia en línea de Lilly ya sirve a un millón de personas en 2025, impulsada por quienes quieren mayor control sobre cómo reciben sus medicamentos y mayor transparencia en los precios. El servicio ya fue lanzado en el Reino Unido y la compañía tiene planes de expansión internacional adicionales. 

Sin embargo, la apuesta no descarta la vía pública. «Nuestro objetivo seguirá siendo la cobertura pública, siempre que sea posible», afirmó Jonsson.

La complicación política: la política MFN de Trump

El mayor factor de incertidumbre para los lanzamientos internacionales de Lilly no es regulatorio, sino político. La política de precios de «nación más favorecida» (MFN, por sus siglas en inglés) del presidente Donald Trump busca vincular los precios de algunos medicamentos en Estados Unidos con los precios más bajos que se pagan en otros países desarrollados.

Eli Lilly firmó un acuerdo con la administración Trump comprometiéndose a ofrecer precios MFN para los nuevos medicamentos que lleve al mercado, incluyendo orforglipron, que estará disponible a 149 dólares al mes en su dosis más baja a través de la plataforma TrumpRx. 

Esto crea un problema circular: si Lilly acepta precios bajos en Europa para obtener reembolso público de los sistemas nacionales de salud, esos precios europeos bajos podrían servir como referencia para reducir aún más lo que la empresa puede cobrar en el mercado estadounidense, que es su mayor fuente de ingresos.

Jonsson reconoció públicamente la tensión: «MFN participará en todos los lanzamientos», afirmó, al tiempo que añadió que Lilly buscará precios reembolsados coherentes con su propia interpretación del marco MFN, que vincula los precios a los precios netos estadounidenses ajustados según los niveles de ingresos de cada país.

En agosto de 2025, Lilly ya había respondido a la presión anunciando planes para subir algunos precios de medicamentos en países europeos, con el objetivo de «alinear» los costos con lo que se paga en los países desarrollados, incluyendo un acuerdo con el gobierno del Reino Unido para elevar el precio de lista de su medicamento para la obesidad Mounjaro, manteniéndolo disponible en el Sistema Nacional de Salud británico. 

Un mercado con proyecciones enormes

El terreno al que apunta Lilly es de dimensiones considerables. El mercado de medicamentos para la obesidad está proyectado para alcanzar los 100,000 millones de dólares anuales para 2030. GlobalData prevé que orforglipron alcance ventas de 13,000 millones de dólares en 2031, posicionándolo como un medicamento de categoría mega-superventas. 

El campo de batalla, sin embargo, no está despejado. Novo Nordisk lanzó la versión en píldora de Wegovy cuatro meses antes que Foundayo, y ya trabaja para consolidar su ventaja. Ambas compañías han entrado en un duelo donde la conveniencia de la dosificación, la cobertura de seguros y los precios definirán quién se queda con el mayor pedazo del mercado.

Orforglipron es un fármaco de molécula pequeña que se absorbe con mayor facilidad en el organismo y no requiere restricciones dietéticas, a diferencia de la pastilla de Wegovy, que debe tomarse con no más de cuatro onzas de agua y exige esperar 30 minutos antes de comer o beber cualquier otra cosa. Esa diferencia de conveniencia es la principal carta de Lilly en el mercado europeo. 

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