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Netanyahu rechaza el plan de 15 puntos de Trump para el fin de la guerra en la Franja de Gaza
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, rechazó este domingo el plan de 15 puntos impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump, para la consecución de la paz en Gaza. El dirigente israelí aseguró que su ejército no se retirará de la Franja hasta que Hamás se desarme por completo.
«Israel rechaza el documento de 15 puntos. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no se retirarán hasta que Hamás se desarme. Y cuando digo desarmar a Hamás, me refiero a todas sus armas: las pesadas, las menos pesadas, todas. Hablamos de un desarme real, no de uno ficticio», sentenció Netanyahu en un mensaje grabado y compartido por su Oficina al inicio de la reunión de su gabinete.
Netanyahu habló de «ideas inaceptables» defendidas por sus aliados estadounidenses, a las que Israel debe «oponerse». Y explicó que actualmente hay un diálogo abierto con Washington para discutir esas diferencias.
«Mientras yo sea primer ministro, no se creará ningún Estado palestino ni en Cisjordania, ni en Gaza, ni ‘Fatahistán’, ni ‘Hamastán'», declaró el primer ministro israelí.
Previamente, un funcionario de la Casa Blanca, citado por Reuters bajo anonimato, aseguró que Trump estaría «muy, muy decepcionado» si Israel no cumpliera con su parte.
Diferencias sobre el denominado «acuerdo histórico»
Trump informó el 30 de julio de un «acuerdo histórico» para poner fin a la guerra en Gaza, que incluía la aceptación de Hamás de un programa de desarme.
Este nuevo plan, basado en una hoja de ruta de 15 puntos, obligaba a Israel a comprometerse a cumplir lo firmado en octubre de 2025 durante el Protocolo de Sharm el Sheij (Egipto), incluido el «cese de las operaciones militares» en Gaza.
Además, las tropas israelíes debían replegarse al menos hasta el trazado original de la denominada «línea amarilla», cuando Israel controlaba militarmente el 53 % de la Franja de Gaza según el mapa difundido por la Casa Blanca; desde entonces esa cifra ha aumentado hasta más del 60 %, según ha reconocido el propio Netanyahu.
Este nuevo plan se basaba en una implementación gradual y recíproca, como declaró el presidente Trump, pero el pasado 3 de agosto, tras una reunión entre Netanyahu y el representante de la Junta de Paz, Nikolai Mladenov, esta entidad publicó en X que «contrariamente a informes inexactos (…) la retirada del Ejército de Israel más allá de la línea amarilla solo se llevará a cabo una vez que se complete el desarme» de Hamás.
Pese al alto el fuego acordado en octubre, el ejército israelí ha continuado realizando ataques en Gaza. Desde la firma del pacto han muerto 1.250 personas en el territorio, según el ministerio de Sanidad gazatí.
Aunque Hamás sí aceptó de forma oficial el plan de 15 puntos, los líderes islamistas condicionaron su desarme a una retirada israelí completa de la Franja, y advirtieron que si Israel no cumplía con lo acordado, ellos tampoco lo harían.
Basem Naim, un alto cargo de Hamás, declaró a Reuters el domingo que el grupo seguía comprometido con la hoja de ruta acordada en El Cairo.
«Esperamos que los mediadores y el garante estadounidense presionen a Netanyahu y a su Gobierno para que se adhieran a la hoja de ruta y no obstaculicen el proceso por razones políticas y electorales internas, mientras siguen poniendo en peligro la seguridad y la estabilidad de la región», señaló.
La encrucijada de Netanyahu
Israel celebrará elecciones el 27 de octubre y Netanyahu busca la reelección, pero se encuentra atrapado entre los ministros de extrema derecha, enfadados por las concesiones en Gaza, y su principal aliado militar, Estados Unidos, que quiere avanzar hacia el fin del conflicto.
El ministro de Finanzas israelí, el ultraderechista Bezalel Smotrich, elogió la decisión de Netanyahu de oponerse al plan de paz. «Fuimos a la guerra con un objetivo fundamental: la destrucción de Hamás», subrayó en un comunicado, en el que defendió que «el ejército no puede retirarse ni un milímetro de la Franja de Gaza» y que el enclave palestino «no puede iniciar ningún proceso de reconstrucción antes del desmantelamiento y la desmovilización completos de Hamás y de la propia Franja de Gaza».
Pese al portazo al plan impulsado por EE. UU., Israel ha reducido sus ataques en el terreno desde el lunes, cuando Nikolay Mladenov, el enviado para Gaza de la Junta de Paz de Trump que supervisa el alto el fuego en Gaza, se reunió con Netanyahu.
Las tropas israelíes recibieron la orden de actuar solamente contra lo que perciben como amenazas inmediatas en Gaza y dejar de llevar a cabo ataques selectivos, como venían haciendo casi a diario, según una fuente familiarizada con la postura de Israel citada por la agencia Reuters.
Netanyahu prometió, después del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, perseguir y eliminar a sus responsables. El ataque causó más de 1.200 muertos en Israel, según el Gobierno israelí. Desde entonces, el ejército y los servicios de inteligencia israelíes han mantenido operaciones contra Hamás en Gaza. Netanyahu ha reiterado ese objetivo públicamente, incluso después del alto el fuego de octubre de 2025.
Con información de agencias